Caso práctico: asegurando la calidad en el despliegue de redes

Analizamos cómo los operadores efectúan el control de calidad en la construcción de sus redes de telecomunicaciones

Con el fin de asegurar la calidad en la construcción y el despliegue de los distintos elementos que conforman la red de telecomunicaciones, tanto en equipamiento como instalaciones de entorno técnico y obra civil, los operadores definen sus propios procesos de control para cubrir todas las fases del proyecto: diseño, construcción, adecuación de infraestructuras, instalación de equipos, integración y puesta en servicio.

El objetivo final que se persigue es mejorar la calidad de la construcción, disminuir las incidencias y la duración de las mismas y minimizar el impacto en los clientes.

El método en el que se basa este control de la calidad consiste en la realización de auditorías tanto de equipos como de infraestructuras, a nivel técnico y documental, en las distintas fases que componen el proceso de despliegue, por ejemplo diseño, construcción e integración. En cada hito —LPI (listo para instalación), LPA (listo para aceptación), LPS (listo para servicio)— se realizan los controles y las auditorías necesarios para asegurar la calidad al finalizar cada fase.

 

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Algunos ejemplos de las auditorías de proyectos de construcción de red en las diferentes capas (acceso fijo/móvil, Core CS/PS, Core IP, transporte, etc.) para cada hito serían:

  • LPI:
    • LPI-diseño técnico: adecuación del diseño a las normativas técnicas definidas.
    • LPI-inventariado: corrección del inventariado del diseño (documentación de todos los elementos nuevos que estén dentro del alcance de cada proyecto, tanto elementos físicos —equipos, tarjetas, antenas, etc.— como las conectividades de los mismos en los sistemas que a tal efecto dispone el operador).
  • LPS:
    • LPS-implementación: corrección del inventariado de la implementación (puesta en servicio).
    • LPS-gestores: corrección de la implementación en los gestores (aplicaciones para gestionar y operar cada uno de los diferentes equipamientos que se instalan).

Para la medida de la calidad se utilizan varios indicadores (KPI), en base a las auditorías realizadas y a los reparos identificados

Si durante el proceso de auditoría se identifican fallos o anomalías, se abren los correspondientes reparos, que son insertados en una herramienta que gestiona el proceso de aseguramiento de la calidad, con el objetivo de que la empresa que ha realizado el proyecto (vendor) los corrija. Una vez que esta indica a través de la herramienta que ha solucionado el reparo, el auditor debe chequear que efectivamente ha sido así, y si se comprueba lo contrario se reitera de nuevo el mismo.

Dentro de los reparos se definen una serie de criticidades que se asignan a cada uno de ellos y en función de las mismas se definen unos SLA (service level agreements) de resolución de reparos que la empresa responsable del trabajo debe cumplir. Estos acuerdos de nivel de servicio, definidos por contrato, incluyen las correspondientes penalizaciones en caso de incumplimiento de los niveles definidos.

Por otro lado, para la medida de la calidad se utilizan varios indicadores (KPI), en base a las auditorías realizadas y a los reparos identificados en las mismas. En el servicio se reporta mensualmente al operador un informe en el que se muestra una visión evolutiva del estado y el resultado de las auditorías, con una visión de los tres últimos trimestres y los tres últimos meses, que muestra qué reparos se producen con mayor frecuencia y un análisis del tiempo de resolución de los mismos. Adicionalmente, se aporta un análisis de la situación actual y una propuesta de los puntos de acción que identificamos para mejorar.

En definitiva, la implantación de este modelo de aseguramiento comporta una serie de ventajas, entre las que destacamos las siguientes:

  • Proporciona visibilidad del estado y la calidad del proceso constructivo para cada una de las capas y empresas responsables del trabajo.
  • Permite identificar deficiencias y poner en marcha acciones orientadas a la mejora de la calidad.
  • Optimiza costes y tiempo al permitir identificar y corregir los problemas antes de finalizar el proceso completo de construcción.
  • Mejora la calidad de la información en los sistemas de inventario de red, lo que revierte en una gestión más óptima desde las áreas de operación y mantenimiento en caso de problemas o incidencias.
  • Posibilita el cálculo de indicadores y medidas de calidad de cara a su utilización en términos contractuales con las empresas colaboradoras (para el cálculo de retenciones o penalizaciones).

Óscar Araujo
oscar.araujo@nae.es

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